Misión de voluntariado para el desarrollo del turismo en la provincia del Carchi-Sierra Norte, frontera con Colombia. Esta misión fue propuesta por Seniores Italia y Voluntarios de Naciones Unidas.
Por mis asignaciones he viajado por el mundo. Fui al Tíbet, atravesé África, dando consejos sobre la manera de interactuar con los turistas y presentar lo mejor del propio país.
Mi primera sorpresa: Ecuador no es el país del tercer mundo que se puede imaginar un viajero europeo… Es simple, folklórico, durmiente. Existe orden en el tráfico, señales eficientes, Internet, celulares y tv satelital para todos, muchas mujeres en los niveles altos de trabajo, oficinas bien organizadas. Después la belleza del Centro Histórico de Quito. Caminando por la calles, las casas coloniales de color pastel, catedrales tan ricas de oro que deslumbran en tus ojos, tiendas de café para chatear, hostales con patios y flores. Yo no sabía que esta es la ciudad más bonita de América. Después otras sorpresas por el trabajo. El nivel de conocimiento y organización muy alto. Planos estratégicos que parecen salidos directamente de la business school de Harvard. Tantas publicaciones e informaciones con imágenes hermosas, grafica moderna, comunicación fogosa.
Por mis asignaciones he viajado por el mundo. Fui al Tíbet, atravesé África, dando consejos sobre la manera de interactuar con los turistas y presentar lo mejor del propio país.
Mi primera sorpresa: Ecuador no es el país del tercer mundo que se puede imaginar un viajero europeo… Es simple, folklórico, durmiente. Existe orden en el tráfico, señales eficientes, Internet, celulares y tv satelital para todos, muchas mujeres en los niveles altos de trabajo, oficinas bien organizadas. Después la belleza del Centro Histórico de Quito. Caminando por la calles, las casas coloniales de color pastel, catedrales tan ricas de oro que deslumbran en tus ojos, tiendas de café para chatear, hostales con patios y flores. Yo no sabía que esta es la ciudad más bonita de América. Después otras sorpresas por el trabajo. El nivel de conocimiento y organización muy alto. Planos estratégicos que parecen salidos directamente de la business school de Harvard. Tantas publicaciones e informaciones con imágenes hermosas, grafica moderna, comunicación fogosa.
Después el turismo sostenible. Cuan adelantados están aquí. Extensas reservas protegidas, turismo ecológico, turismo comunitario, siempre conscientes con proyectos y objetivos de protección de la naturaleza, del propio ambiente… en Otavalo y Cotacachi no hay basura en el suelo. Una hora después el mercado con miles de turistas, equipos eficientes que ya han limpiado todo. Después las relaciones y el servicio al turista. Nunca un malentendido, una pequeña estafa...Una relación paritaria. Después de la indiferencia asiática, el afecto africano, la arrogancia (a veces) europea, aquí siempre hay la sensación de ser apreciado como turista, de estar agradecido.
A continuación otras sorpresas. El lugar de mi misión la provincia del Carchi: armonioso, agradable con un nivel de vida medio-alto. Altiplanos y campos bien cuidados por la agricultura y la ganadería. Bosques, lagos, ríos, hoteles modernos y casas rurales bien estructuradas por la acogida. Mi primera impresión fue de estar en una pequeña Suiza.
Mi Preocupación: como presentar el producto Carchi a los turistas extranjeros que sueñan al Ecuador con pueblos indígenas, Amazonia, sol y playa. Por lo que tuve que bajar la cabeza con humildad, reverencia, aprender… Esto también es lo bueno de mi misión. Pues gradualmente hay que ver más, comprender que se puede hacer algo al salir de los encuentros más sencillos.
Cerca de Otavalo encuentro a Zulay una mujer indígena, inteligente, de pobre origen, muy relacionada a su cultura pero moderna ya que ha vivido en los EEUU, volvió para abrir una agencia de turismo comunitario, encontrando muchos problemas. Ella no sabía que tenía que por algunas fallas en la última edición en la Lonely Planet (la biblia de los viajeros) su información estaba incorrecta, por lo que hicimos fotocopias de su mención, las pusimos en los restaurantes más importantes, la empujé para escribir en la guía su perfil y su dirección correcta, como yo lo haría…Me imagino que su vida va a mejorar.
En el desértico valle del Chota viven diferentes comunidades afro-ecuatorianas. Son pobres pero muy hermosos, fuertes que proporcionan la mayoría del equipo nacional de futbol. Son creativos que tocan y bailan la música “bomba” y pueden producir estatuas con trajes colorados. Pero están aislados desconocidos, divisos. Los invité a reunirse para preparar un proyecto con un paquete de turismo cultural comenzando con un día cada semana, el domingo, para atraer turistas después del mercado del sábado en Otavalo.
En Otavalo y Cotacachi he visto muchas tiendas vacías con artículos muy parecidos de tejido en Otavalo y de cuero en Cotacachi. No comprendo por qué no solicitan la intervención de algún diseñador para producir nuevos modelos? Porqué no poner fragmentos de tejido colorado en el cuero? y porqué no utilizar cuero y tejido viejo? Bueno hay mucho por hacer.
Luego en Carchi empecé a descubrir cosas y paisajes nuevos e interesantes. Pequeñas ciudades coloniales durmientes y soleadas, restos impresionantes de la cultura Pasto preincaica. Cerámica hermosísima que parece greco-romana. Una jarra tiene un signo de la svastica que solía pertenecer a la cultura sanscrita india. Como es esto posible, de donde viene?
Descubrí áreas dulces de montaña que bajan de pronto en áreas exuberantes y calientes tropicales. Allí en el camino por Maldonado a Chilma-Bajo tuve un encuentro emocionante. Dos chicos de familia campesina Henry de 17 y Sandra de 20 han planificado y desarrollado para ellos mismos dos proyectos de pequeño turismo rural. Ya han producido comunicación y material informativo. Tienen un conocimiento y una conciencia ecológica increíble. Piden ayuda para equipar sus chozas y entrar en un circuito turístico. Creo que las tendrán de la oficina provincial del turismo donde hay gente capaz y sensible y por mi parte también. Los veré la próxima semana para aconsejarlos como articular su comunicación y ante todo de comenzar con prudencia.
Así voy a continuar durante mis próximos últimos días. Con buenos encuentros y sorpresas. Pero también con pensamientos difíciles, explicar que no todo lo que es bello puede ser turístico, preocuparse sobre todo los tantos jóvenes que asisten a los numerosas escuelas de turismo, quieren abandonar los campos y las actividades paternas, piensan a los turistas como un movimiento más variado que solucionará todos los problemas…
Esto vivo y pienso, con el deseo y la promesa de continuar y participar con esto cuando regrese a Italia.
Francesco Feliciani
Voluntario Seniores Italia
Voluntario Seniores Italia
ART-PNUD Gobierno Provincial del Carchi
Relato de un Voluntario
